27 de octubre de 1985. Plena era Reagan. Los neocon tomaron la fortaleza por asalto, y piensan quedarse por siempre. Basta de bleeding-heart liberals, basta de pacifismo hippie; se acabó el estado de bienestar, la asistencia social y toda esa mariconada. Celebremos el éxito, festejemos los triunfos y todos a pisotear a los que quedan en los caminos, porque la puta que vale la pena estar rico...
Sí, amigos, son los ochenta, los Greedy Eighties. El reino de la Material Girl, el "fin de la historia"; es que El Imperio contraataca, y va por su victoria final. La Guerra Fría se derrite en las montañas de Afganistán y en las selvas de América Central, en las cálidas playas de Grenada, y en la helada estratósfera de la Star Wars. Sí, el "Imperio del Mal" se está desmoronando, y el triunfo de la libertad se festeja al contado y a plazo fijo, con las sonrisas llenas de dientes de los grandes tiburones de Wall Street.
Esta era de ilusiones y bolsillos llenos está tan segura de que el futuro es suyo que no tardará en pensar que el pasado también lo será. Los hijos del flower power ajustan cuentas con sus padres. Geeks, freaks, nerds, héroes de los '60, protagonistas de los '70, almas sensibles, a ustedes también les ha llegado la hora.
